23-11-2020

#Breaking20: el desafío de Pau Capell por dentro

 

Pau Capell: logística de un reto

El Tour de Pau entre bambalinas

La brillante actividad de Pau Capell, pese a no conseguir el objetivo propuesto animó, como hacía meses que no veíamos, el panorama del trail a nivel mundial.

Un proyecto grande: el Tour del Mont-Blanc siguiendo el recorrido del UTMB, fuera de carrera, con la intención de superar el tiempo que él mismo estableció en la última edición celebrada (20h19 en 2019) y con la posibilidad de bajar de las 20 horas los 170 kilómetros del recorrido.

Más allá de la imposibilidad de realizar un proyecto como éste corriendo en solitario (el mismo Pau comentaba la dificultad al respecto en una entrevista en Revista TRAIL), hay que tener en cuenta que detrás de un reto de este calibre hay muchas cosas a tener en cuenta que el protagonista, el corredor, no puede gestionar por si solo.

Junto a Pau, un nutrido equipo de colaboradores se desplazó durante el evento hasta Chamonix a fin de dar soporte al atleta en la planificación y ejecución de su particular reto.

Los avituallamientos fueron, como no, uno de los puntos clave, del que se encargaron, por un lado, su hermano, su compañera y amigos muy próximos que cubrieron los puntos (cinco) en los que durante la carrera la organización permite el soporte externo (Contamines, Courmayeur, Champex, Trient y Vallorcine).

Al resto de avituallamientos hubo que acceder a pie, dado que, a pesar de que algunos son accesibles con un vehículo, no se disfrutó de las facilidades habitualmente reservadas a la organización, por lo que se encargó de ello un equipo de corredores afines, que también tuvo como misión acompañar a Pau en algunos tramos. Quedaron así cubiertos todos los posibles puntos de suministro del recorrido.

Siendo un evento promocional, la obtención y difusión de imágenes fue otro punto clave, para el cual trabajó un equipo del patrocinador de Pau, al que se unió otro equipo de cuatro personas de TV3, la televisión catalana.

La faceta promocional del evento requirió también un acuerdo con los propietarios de la marca, la organización de la carrera, cuya autorización es necesaria par el uso comercial del término “UTMB”.

A pesar del la intencionalidad “solitaria” del proyecto, al mismo se unieron no sólo una cantidad nada despreciable de espontáneos ilusionados por correr algún tramo junto a Pau, si no también personal de las marcas patrocinadoras prestos a dar soporte moral al atleta, al precio de propiciar que la mayor parte de de imágenes de Pau corriendo hayan sido con un séquito de animadores detrás. El precio de la fama y la promoción.

La salida en Chamonix convocó, además, una cantidad de gente muy superior a la prevista, lo cual generó cierto malestar en la Gendarmería, que al parecer no había considerado (o no había sido convenientemente avisada) de la situación. Ya advertidos a la llegada, algunos efectivos hicieron presencia en la plaza del Triangle de la Amitié al tiempo que desde las redes de Pau se había hecho un llamamiento a que la gente intentara no acumularse en la zona, algo difícil dado el valor de la actividad y las ganas de espectáculo que llevamos acumuladas en los últimos meses.

En resumen, alrededor de 40 personas han participado de una forma u otra en la preparación y ejecución del que ha sido, de momento, el evento del año.

Nada es sencillo.

 

Texto: Quim Farrero / Revista TRAIL
Fotografías: Roger Salanova

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