09-08-2020
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Dos medallas a 20 grados bajo cero

Baikal Ice Marathon

Corredores españoles compiten en el Baikal Ice Maratón y se hacen con parte del podio de la carrera. Plata Salvador Calvo y Bronce Juan Antonio Alegre, ‘Chinotto’, en la prueba de 42 km

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El domingo seis de marzo cien deportistas procedentes de 15 países se dieron cita en la ciudad de Listvyanka, localizada en plena Siberia, con el objetivo de disputar un maratón, y medio maratón, sobre la superficie congelada del Lago Baikal. Un recorrido que en verano se hace en barco.

El Baikal Ice Maratón se ha celebrado con motivo de la Winteriada’ (Festival de Juegos Nórdicos del Baikal), organizada cada año durante el crudo invierno siberiano y que aglutina varias disciplinas deportivas en la periferia del lago Baikal.

El Lago Baikal almacena la quinta parte del agua dulce que aloja la Tierra, además de ser el más profundo del mundo (1.637 metros). Su superficie se extiende sobre 31.500 kilómetros cuadrados de extensión. De sur a norte su longitud es de 636 kilómetros, y de este a oeste entre 30 y 80 kilómetros.

Desde mediados de diciembre a mediados de abril, cuando los termómetros alcanzan los 30 grados bajo cero, el lago se transforma en una descomunal costra de hielo de hasta dos metros de espesor. El trayecto del maratón se realizó sobre unos 70 centímetros de grosor. Tamaña masa de hielo posibilita circular en vehículo por encima del lago sin que el hielo se quiebre. Incluso en los inicios del ferrocarril Transiberiano fueron tendidos raíles sobre su superficie helada para alcanzar la orilla opuesta.

La carrera de maratón se lanzó con un sol brillante y una temperatura de 20 grados bajo cero. Frente a la aldea de Tankhoy un centenar de corredores partía en busca de la orilla opuesta del lago, hasta la ciudad de Listvyanka, a 42 kilómetros de distancia. Imprescindible equipo contra el frío y la progresión sobre nieve y hielo, pues en tramos la superficie es similar a un cristal pulido y se precisan zapatillas con clavos.

En los días previos fuertes nevadas habían tupido el lago de una manta de nieve azúcar profunda, sin que diera tiempo a que el viento dejase el hielo cristal a la vista. Además pequeñas las dunas formadas por la ruptura de las placas de hielo aumentó considerablemente las dificultades de los maratonianos.

Pronto un reducido grupo de atletas tomó la cabeza hasta que la baja temperatura y la distancia fueron definiendo la carrera. Si bien, desde los primeros kilómetros el ruso Alexander Ulitin, vencedor de la pasada edición, consolidó en solitario su solitaria escapada. El ritmo de Ulitin fue cuajando y al paso por el KM 30 el podio virtual del maratón se fraguaba.

Plata y Bronce estaban al alcance de la mano de los españoles Calvo, Pablo Criado y Alegre, pero la gélida temperatura y la dificultad del terreno dejaban aun el podio abierto. Finalmente Calvo defendió el segundo puesto y la progresión de Alegre le colocaba en el podio.

La representación española lograba así dos medallas tras la estela del inalcanzable corredor ruso, quien tras 3:31:20 lograba vencer en uno de los lugares más remotos y frío del mundo. En segundo lugar llegaba a meta el leonés Salvador Calvo, con 3:42:01, y tercero el madrileño Juan Antonio Alegre, ‘Chinotto’, sellando 3:44:42. Por su parte el cántabro Pablo Criado se hacía con una meritoria cuarta plaza y el madrileño Miguel Caselles simplemente finalizaba la carrera.

Para ‘Chinotto’ y Caselles las condiciones vividas en el Lago Baikal les fueron familiares pues hace años atravesaron de sur a norte su costra de hielo en un viejo Lada Niva. Además ‘Chinotto’ ya había logrado medalla de Bronce en el Maratón del Polo Norte, a 30 bajo cero, y Plata en el Antarctica Marathon. Desde luego se ha convertido en un especialista en maratones a «bajo cero».

Tras alcanzar la concurrida Meta los corredores españoles coincidieron en ensalzar el espectacular entorno natural, así como la singularidad de correr un maratón sobre agua helada. También destacaron la eficacia organizativa en un medio tan complejo donde los voluntarios deben permanecer horas apoyando a los corredores a muy baja temperatura.

Una vez finalizadas ambas carreras el grueso de la expedición se reunió en Listvyanka en torno a la ceremonia de entrega de premios. Allí la organización recordó el necesario compromiso medioambiental global para preservar espacios naturales tan excepcionales como es el Lago Baikal.

Fuente: Miguel Caselles – Fotos: ©Victoria Sánchez

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