20-06-2021

LA EDICIÓN DE MAPAS ¿MOTIVO DE SANCIÓN?

Publicación de mapas Vs libertad de información 

La Conselleria de Medi ambient del Govern Balear levanta un acta de infracción a  Editorial Alpina

 

¿Cuál es la función primigenia de un mapa?
Podríamos considerar que sería registrar la configuración del territorio en un momento dado, a todos los niveles (geología, red de senderos, puntos de interés…) y de la forma  más objetiva posible.

¿Qué uso tiene un mapa?
La utilidad básica de un mapa es el conocimiento del territorio con finalidades diversas: el registro documental de topónimos, la morfología del terreno, la constatación de la localización de lugares de interés y, por supuesto, de los senderos que cruzan ese territorio. Todo ello para facilitar el uso y acceso tanto de usuarios particulares, como de cuerpos de rescate, por citar algunos ejemplos y más allá de “zonas autorizadas” o no. 

Serra de Tramuntana 

Pero parece ser que algunas administraciones –o sus técnicos- autoerigidas como adalides de la protección medioambiental, no comparten estos conceptos.

El pasado 19 de abril, Editorial Alpina, la popular editora de mapas con 75 años de historia, recibió un acta de infracción de parte de la Conselleria de Medi Ambient del Govern Balear por la “actividad no autorizada de publicación y difusión comercial de recorridos de uso público en formato cartográfico en zonas de exclusión, áreas de nidificación de especies catalogadas y de flora amenazada en el ámbito del paraje natural de la Serra de Tramuntana”.

En resumen, por reflejar en sus mapas senderos e itinerarios en zonas protegidas según lo especificado en el llamado Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals, la normativa que rige el uso del entorno natural en Baleares y que responde a las curiosas siglas “PORN” (¿En qué estarían pensando?).

Según la propia Conselleria, el tema viene de lejos, del año 2009, cuando se empezó a solicitar a la editorial la no inclusión de ciertas zonas en los mapas, es decir, la pretensión oficial era publicar mapas con zonas en blanco, al estilo de lo que las autoridades soviéticas hicieron, entre otras, con la población estonia de Sillamäe, que desapareció literalmente de los mapas porque era una zona de extracción de uranio y, por tanto, era una “zona protegida”. No por ello Sillamäe dejó de existir.

Serra de Tramuntana

Editorial Alpina empezó a publicar indicaciones de sendero protegido en sus mapas, hasta que, dado que la propia Conselleria no indicaba de ninguna forma sobre el terreno la condición de protección de esas zonas o senderos, desde la editorial se llegó a la conclusión que no era responsabilidad suya hacer lo que la propia administración no hacía, y más teniendo, como prioridad, la objetividad como base de su calidad cartográfica. En ese momento, Editorial Alpina elimina las indicaciones pero incluye, en sus recorridos, una advertencia sobre la necesidad de informarse, a través del organismo pertinente, de la accesibilidad o no a la zona.

A lo largo de este tiempo, Editorial Alpina afirma no haber recibido ninguna comunicación oficial al respecto, a pesar de que desde la Conselleria mantienen haberse puesto en contacto con la editorial mediante llamadas telefónicas y unos correos electrónicos a los que no se nos ha dado acceso.

De hecho sólo hay dos contactos de los que hay constancia: un mensaje vía Facebook (¿?), en octubre de 2020, en la que se solicita a la editorial la cesión de los ficheros vectoriales de los mapas (la base de la cartografía) para poder hacer uso de ellos con las modificaciones correspondiente y remarcando que los mapas de la editorial “son un recurso vital para los trabajadores de la Conselleria”.

La segunda comunicación es una llamada de un agente medioambiental (identificado) advirtiendo de la próxima incoación del acta, un acto ilegal que ha llevado a que el 17 de mayo la editorial presentara una solicitud de apertura de un expediente disciplinario a los dos funcionarios responsables del acta, que desde Editorial Alpina se considera absurda y que atenta contra diversos derechos constitucionales como la libertad de información entre otros.

El asunto ha provocado un tsunami de reacciones entre los sectores vinculados a la montaña no sólo de la Comunidad Balear, si no de todo el país. Los hermanos Pou, entre otros, se han hecho eco en las redes de un tema que parece ser la punta del iceberg de una operación de acoso y derribo a la actividad deportiva en la naturaleza en Baleares, donde la obligación de solicitar permisos para casi cualquier actividad al aire libre y la presencia de zonas de exclusión vinculadas más a intereses particulares que a razones medioambientales están a la orden del día.

En contacto con la Conselleria, el discurso tiende a suavizar la problemática buscando un acuerdo en un asunto que, da la impresión, se les ha ido de las manos y en el que la línea de defensa se basa en convertir al representante de la editorial en Baleares, Jaume Tort, en la cabeza de turco, fundamentándose en esas supuestas comunicaciones no atendidas, al tiempo que se insiste en la honorabilidad de los técnicos responsables del acta.

Cabe tener en cuenta que Editorial Alpina trabaja desde hace décadas en colaboración con gestoras de zonas protegidas de toda la península y las islas sin haber tenido nunca el más mínimo conflicto, y realizando una tarea que, entre otros, los cuerpos de rescate reconocen y agradecen: el registro de la existencia de cualquier sendero, protegido o no, es una herramienta vital en un rescate, más allá del interés cultural y documental y de su aplicación práctica en la actividad en la naturaleza.

Texto fotografías: Quim Farrero

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