Vuelve a darse actualmente una corriente de agoreros (es periódica) que predican que el trail está mal, que se está perdiendo la esencia (¿), que esto del trail cada vez es más selectivo… Probablemente sólo se fijan en un cierto tipo de eventos, pero no tienen en cuenta auténticas fiestas del trail como La Picón Castro, una de esas carreras que, como otras muchas de las que pueblan el calendario, mantiene viva (y mucho) la esencia popular del trail sin demasiados aspavientos.

NIEBLA Y BUENA SALUD
Y lo bueno es que la inmensa mayoría de eventos están aún en esa línea.
La Picón Castro es un evento con tres carreras (más las infantiles) que se basa en un equipo organizativo apasionado que recibe el soporte de un pequeño ayuntamiento, el de Espinosa de los Monteros, que cree en el potencial de la carrera y sabe valorar todo lo positivo que ese fin de semana aporta la pueblo. Más allá de la evidencia económica – establecimientos llenos, la mejor facturación del año para muchos bares…- La Picón Castro conlleva comunidad, unión, esencia de comarca y puesta en valor de un territorio como el de Las Merindades que, al sur de los aclamados (con razón) Picos de Europa, no tiene nada que envidiar a nadie.
Terreno técnico, aéreo en ocasiones y a menudo sorprendente y perfecto para correr, con pequeñas dosis de todo, configuran los tres itinerarios del evento: una ultra de 62K, la Sky de 32K y la Trail de 23K en una de las zonas con más pluviosidad de la península.

Pero más allá de los aspectos técnicos, están los sociales, en un evento que llena, con unas dimensiones razonables, con un ejército de voluntarios capaces de solventar una desaparición de cintas con un remarcaje de emergencia y, sobre todo, con la disposición de pequeños grupos de voluntarios cada poco en el sector afectado del recorrido para indicar a los corredores el trazado correcto (las visibilidad de las sudaderas amarillas ayudó mucho) en una zona que, aunque fácil y evidente con tiempo despejado, puede devenir crítica en el caso de que, como es más que habitual por esos lares, la niebla tome posesión del territorio (los voluntarios de las zonas altas suelen ir incluso equipados con silbatos para cuando la niebla lo pone difícil).
Buen nivel deportivo, tiempo para que se puedan acabar las carreras sin ser élite y un final de fiesta del que disfruta todo el mundo: corredores, organización y habitantes de la comarca, que acuden a Espinosa de los Monteros en una noche de verdadera fiesta mayor. Un evento en el que corredores y acompañantes se sienten bien acogidos antes y después de vivir una experiencia de trail mucho más que recomendable.

Este año, una vez más, la protagonista fue la niebla. Con una temperatura agradable y sin apenas viento, la niebla se cerró en las zonas altas – en ocasiones bastante espesa – sin dar mucho juego a la visibilidad. Sólo en el descenso del Castro Valnera un tímido sol asomó entre las nubes para dar algo de cancha al paisaje.
Desde el punto de vista deportivo, la distancia ultra vio como primer clasificado en meta a un Daniel Soria (6h55:26) por encima del récord establecido por David Hedges (6h47:48) en la pasada edición y tras haber superado en el descenso a un Jesús Gil que lideró casi toda la prueba desde el principio y que entró segundo en meta (6h57:58) por delante de Fidel Fernández (7h04:03). En mujeres, Mayi Mujica se mantuvo líder de principio a fin haciéndose con el récord femenino de la carrera seguida de María Ricondo (8h21:43) y Cristina Sellers (8h34:40.

La distancia Sky ,que forma parte del circuito Unit Trail, ha visto como un clásico incombustible, Zaid Ait Malek, lideraba la prueba de cabo a rabo y se hacía con el récord entrando en meta en 3h04:10, seguido por Guillermo Ramos (3h04:34) y Rodrigo Vicente (3h08:54) entrando también los dos por debajo del tiempo de récord. En mujeres Paula López lideró también la prueba hasta entrar en meta en 4h05:28, seguida por Verónica Ordónez (4h15:43) y Anna Pujol (4h17:57).

Finalmente, la distancia más corta vio en meta a Mario Mirabel (1h53:08 récord de la prueba) y a Marian Torío (2h17:13), el primero seguido por Joel Aubeso (1h54:44) y Guillermo Acosta (2h00:33) y ella seguida por Ainara Uribarri (2h22:17) y Esther Pérez (2h33:35).
A destacar en esta prueba la actuación de Agustín Galán quien, por tercer año consecutivo completó el recorrido con una sola pierna y muletas. Un ejemplo de perseverancia.

El trail no está mal. Y La Picón Castro es otro ejemplo de esto. El trail simplemente goza de una gran variedad de tipologías de eventos que permiten acceder a aquellos que se adaptan más a nuestros gustos, grandes, pequeños, con circuitos o sin… Es obvio que unos nos gustarán más que otros, pero como dicen, en la variedad está el gusto.
Va por los agoreros.
Revista Trail Revista Trail