07-02-2026

RIALP MATXICOTS 2025: TEORÍA DE LA RELATIVIDAD

Cualquiera con un poco de experiencia corriendo por la montaña será consciente de que el valor de los kilómetros es relativo: unos cunden más y otros pasan volando (vamos a ser optimistas…), aunque a todo kilómetro se le supone un mismo valor, no todos suponen el mismo esfuerzo.

E=MC2 (ESPACIO / TIEMPO)

Y es que esa es la grandeza de correr por la montaña: el terreno manda y marca cuanto espacio voy a recorrer en un cierto tiempo.

Y el terreno de Rialp Matxicots manda mucho: hablar de “la Matxicots” es hacerlo de un territorio de montaña de la de verdad, aquella en la que esa Teoría de la Relatividad se entiende por lo despacio que pasan los kilómetros. De una forma u otra, ya hemos escrito otras veces sobre las características del recorrido de la Matxicots: altitud y terreno exigentes, hasta ahora – 15 ediciones – mayoritariamente respetado por una meteorología que, si no se pone de cara (como alguna vez ha sucedido) puede poner las cosas muy difíciles, con pocas opciones para variantes.

Esta décimo quinta edición, un día antes de una jornada de meteorología muy complicada, ha vuelto a tener de cara las condiciones, con una temperatura agradable, fresca en altura a causa de la brisa y un tanto cálida en los fondos de valle sin llegar a ser un problema en ninguno de los casos, aunque esa misma meteorología benevolente obligara a cambiar el programa de las pruebas del domingo, destinadas a los más pequeños (la “Matxixics”) compactando horarios para aprovechar una ventana de calma entre chubascos.

Buen recorrido + buen tiempo + buena organización + 30K = Felicidad

Una edición con novedades y cambios motivados por la celebración de esas quince ediciones con la idea de que todos los recorridos fueran de múltiplos de quince. Así, la anterior distancia larga, derivada de la antigua prueba ultra que a lo largo de las ediciones ha ido racionalizando (con acierto) su exigencia, ha pasado de los 50K de las pasadas ediciones a los 60K esta vez, con un cambio significativo en el recorrido que comporta el paso por un punto de avituallamiento en la estación de esquí de Espot. Un cambio que, según fuentes de la organización, no es seguro que perdure, básicamente porque el anterior recorrido era, por decirlo de una forma coloquial “muy redondo” desde cualquier punto de vista (distancia, morfología, coherencia, horarios…) al punto de ser difícil de modificar mejorándolo. En cualquier caso, los 60K de este año han dejado más que satisfechos a los que los recorrieron y, sobre todo, a sus piernas – volvemos a esa “relatividad” – en una carrera que vio en meta a Martí Lázaro (7h11:30) en una exhibición de efectividad (hay que conocer el terreno para valorar ese tiempo) por delante de Víctor del Águila (7h33:08). Y a Marie Lalmant (10h06:16) en un duelo más ajustado con Vinyet Nogueró (10h12:28)

Algunos sectores ponen a prueba las habilidades de los corredores: descenso del Coll de Muntanyó en la 60K (+-K34))

Pero la gran estrella de esta edición de celebración ha sido la creación de una nueva prueba de 30K, que se nutre de lo más interesante de la prueba larga, disfrutando de la práctica totalidad de las zonas más altas (Montsent de Pallars y Montorroio) y con una distancia más asequible a la mayor parte de populares en un recorrido espectacular. Una carrera, que tiene el futuro asegurado (si la organización quiere) para colgar el cartel de “completo” sin problemas y que promete un puesto brillante en el calendario. Esta primera edición quedó en manos de Jan Ballbé (3h17:09) una joven promesa que, con 22 años, ya lleva una temporada dando muestras de lo que es capaz de hacer por la montaña, y que cruzó el arco cinco minutos por delante de su seguidor Ivan Moreno (3h22:12). Por otro lado, Marta Cester (4h13:06) se llevó la prueba femenina, sólo siete minutos por delante de Judit Inglés (4h19:59).

Los recorridos bonitos, las buenas organizaciones y los voluntarios entregados son algo que, afortunadamente, se está convirtiendo en algo vinculado al mundo del trail de forma natural pero, en este caso, más allá de celebraciones y con modificaciones de itinerario o sin ellas, “La Matxicots” es una de esas carreras que aquel a quien le guste la montaña (la de verdad) debería tener en su historial.

Celebremos el Pallars Sobirà  – la comarca que acoge la carrera – corriendo sus montañas.

CLASIFICACIONES

GALERÍA FOTOGRÁFICA

 

Texto y fotografía: Quim Farrero

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