30-09-2022

SALUD: FASCITIS PLANTAR

Seguro que reconoces ese dolor en la planta del pie o el talón después de unos días de duro entrenamiento. El corredor conoce bien esta patología, miles de corredores sufrimos la fascitis plantar durante la carrera o en reposo, e incluso nos incapacita, nos obliga a parar y hacer reposo una temporada.

 

Estamos convencidos de que el conocimiento de nuestro cuerpo es el primer paso de la recuperación y el cuidado de nuestra salud. Conociendo mejor la biomecánica donde interviene la fascia plantar nos será más fácil entender las causas y los tratamientos que nos aconsejaran los profesionales.

Es hora de ponerse en manos de un especialista antes de que se cronifique la lesión y se convierta en una patología más grave, ya que puede volver a aparecer en caso de no parar a tiempo. Para poder estar a pleno rendimiento es recomendable hacer una parada y valorar, estudiar si es necesario tratamiento y mejorar así en la recuperación de la lesión.

¿Qué es la Fascitis Plantar?

La fascia (en general) es un tejido conectivo fibroelástico con aspecto de membrana que conecta y envuelve todas las estructuras corporales, y que gracias a su capacidad de deslizamiento hace posible los pequeños movimientos fisiológicos.

La fascia plantar, también denominada aponeurosis plantar, está situada bajo nuestra piel de la planta del pie; en su parte posterior se origina o surge de la apófisis medial del hueso calcáneo del talón, mientras que en su porción anterior se divide en cinco para acabar insertándose en las primeras falanges de cada dedo. También tiene bifurcaciones que permiten el paso de los tendones de los músculos flexores de los dedos del pie.

La fascitis plantar es un proceso inflamatorio en la inserción de la aponeurosis plantar. Se denomina como una lesión resultante de microtraumatismos de repetición que provocan una tensión excesiva en la inserción de la fascia plantar en el tubérculo del calcáneo (talón).

Anatómicamente hablando, la fascia plantar es uno de los elementos más importantes en la sustentación del arco longitudinal interno del pie. Su distribución anatómica y su capacidad de mantener la tensión en estiramiento, permiten el mantenimiento del arco interno del pie.

Dicho mantenimiento es posible gracias al trabajo coordinado de varias estructuras: trabajo excéntrico del tendón del músculo tibial posterior, ligamentos plantares cortos y largos, ligamento deltoideo y la fascia plantar (Ver imagen en página 53). Cuando todas estas estructuras están en buenas condiciones, la cadencia a la hora de correr es la correcta, ya que una afectación a nivel de la fascia condiciona y repercute en el resto de nuestro cuerpo.

El factor de riesgo más destacable es el aumento de la pronación en la arquitectura del pie.

Estiramiento asistido de la fascia plantar.

¿Cómo sé si tengo fascitis plantar?

El síntoma principal es el dolor en la zona interna del talón a la altura de la parte más alta del arco, que es donde más tensión existe y coincidiendo con la articulación de Chopart.

El dolor suele intensificarse al levantarnos por la mañana, o tras varias horas de reposo, debido a que la fascia se relaja totalmente y se acorta. Al poner el pie al suelo y traccionar con fuerza se produce una inesperada tensión de la fascia que, unida a tensiones sufridas con anterioridad, producen un dolor intenso que irá relajándose a medida que la fascia se caliente con la actividad. Si durante el día exponemos la fascia a sobrecarga de actividad este dolor se agravará.

¿Cuáles son sus causas?

l  Calzado inadecuado sobre todo en verano, ya que el uso continuado de chanclas, favorece que el pie se aplane, que tienda a pronar y por lo tanto a un mayor estiramiento de la fascia.

l  Exceso de estrés o fatiga en los pies por actividades deportivas.

l  Sobrepeso: es otra sobrecarga que incide en la pérdida de arco plantar.

l  Pie valgo o pronado y pies planos, que favorecen que la fascia esté totalmente estirada.

Hay otros factores que podríamos denominar viscerales y que afectan a nuestra salud en general; estos también influyen en la fascitis plantar, ya que la oxigenación, hidratación y toxicidad en los tejidos provocan procesos inflamatorios y pasan a ser un factor más en esta patología.

Kinesiotape o vendaje neuromuscular para liberar tensiones de la fascia plantar.

¿Podemos prevenir la fascitis plantar?

Es relativamente sencillo prevenirla con las mismas herramientas que siempre hemos tenido a mano: Calentamiento y estiramiento. Previo al ejercicio son fundamentales y los acompañaremos con 5 o 10 minutos de carrera suave. Al finalizar el entrenamiento y todas las rutinas de estiramientos, etc, realizaremos unos estiramientos específicos de la zona plantar y las estructuras músculo tendinosas involucradas.

La elección de la zapatilla adecuada es imprescindible, junto a su comodidad. Debemos probarnos cada par nuevo de zapatillas, aunque sean del mismo modelo que solemos utilizar. Es recomendable un buen estudio biomecánico y postural de la marcha, para ello un podólogo nos puede valorar y aconsejar, si se debería usar plantillas o no es necesario.

Tratamiento:

Se va a centrar en las alteraciones mecánicas del pie y de sus articulaciones suprayacentes que nos pueden generar cambios, podemos encontrar modificaciones a nivel estructural y global. Para el tratamiento se tendrá siempre en cuenta la exploración y valoración previa a la intervención para poder justificarlo.

Ejercicio de estiramiento para el refuerzo de la fascia plantar.

Recomendaciones:

  • Crioterapia:

mediante una botella de agua pequeña congelada, hacemos rodillo durante 15’. Podemos estar sentados teniendo consciencia de lo que estamos haciendo, trataremos de imaginar cómo se va estirando todo el pie.

  • Fortalecimiento de la musculatura intrínseca del pie:

Se coloca una toalla en el suelo, poniendo el pie encima de ella, tratamos de recoger la toalla con los dedos y soltarla.

  • Estiramiento de la fascia plantar:

con la misma toalla del ejercicio anterior colocamos la toalla por debajo de los dedos del pie (metatarsos) y traccionamos hacia nosotros. La rodilla debe estar estirada, en extensión.

Técnicas que puede utilizar un profesional:

  • Masaje profundo de la fascia plantar.
  • Trabajo del músculo tibial posterior.
  • Técnicas articulares del pie.
  • Técnica de alta velocidad en primera cuña y escafoides.
  • Técnica sobre el calcáneo.
  • Técnicas para la rodilla.
  • Técnicas de la articulación sacroilíaca (cadera).
  • Kinesiotaping.
  • Punción seca.
Estiramiento de la fascia plantar.

En conclusión:

Finalmente, sabemos que estaréis pensando en qué puedo hacer para mejorar, incluso si este dolor va a desaparecer algún día. La mejor opción es la prevención y tener un buen mantenimiento de la salud por parte de especialistas y por supuesto de nosotros mismos. Teniendo en cuenta que los estiramientos mejoran, buena elección de calzado y buena puesta a punto.

Texto: Equipo Quiro Clinic
Fotografías: Quim Farrero

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