
El frontal PETZL SWIFT LT es la herramienta perfecta para anular cualquier excusa: se acabó salir al monte sin luz, porque la luz ya no pesa. Iluminación siempre a mano.

SEGURO DE VIDA
Si algún día 43 gramos invertidos en un elemento de seguridad son un inconveniente para practicar cualquier actividad, tal vez será mejor que lo dejemos y nos dediquemos a cualquier otra cosa.
Un elemento de iluminación es una pieza indispensable en el equipo de cualquier corredor de montaña, del nivel que sea. Es un básico imprescindible de seguridad en función de la duración prevista de la actividad, de la hora en que la iniciemos o en base a lo que nos pida un reglamento que puede llegar a exigirnos una lámpara de repuesto.
O, por qué no, para llevarlo siempre. De forma sistemática.
Pero claro, es un “trasto” más, más peso que añadir a nuestras espaldas… ¿De verdad? Ya no. El frontal PETZL SWIFT LT es el compromiso perfecto entre la ligereza y la operatividad, 43 gramos que ofrecen rendimiento como para hacer de este frontal una herramienta operativa y funcional, incluso como primer frontal en muchas actividades.
Con un diseño minimalista, el PETZL SWIFT LT ocupa un espacio verdaderamente mínimo allí donde decidamos llevarlo. La esencia es una pequeña lámpara vinculada a la mínima expresión de elástico con el que fijarlo a la cabeza, un elástico reflectante, graduable y confortable.
Un evidente botón en la parte superior del cabezal (orientable) es todo lo que necesitamos para gestionarlo, con tres posibles potencias aplicables en pulsaciones consecutivas y un modo de luz roja (intermitente o no) si pulsamos ese mismo botón durante un par de segundos.
El mismo botón, pulsado durante unos 4 segundos, nos servirá para bloquear el frontal y evitar que se encienda por accidente en la mochila. Con 4 segundos más lo desbloquearemos.

En la parte inferior del cabezal, convenientemente escondido de una posible lluvia, se esconde la conexión USB-C destinada a la carga de la batería. Y ya que mencionamos la lluvia, hay que tener en cuenta que dispone de un nivel de impermeabilidad IPX4 (resistente a las salpicaduras de agua, pero no sumergible) suficiente para ser usado en cualquier condición atmosférica (como sus hermanos mayores).
Un pequeño led (verde, naranja o rojo) junto al foco principal nos dará información sobre el estado de carga de la batería al encender y apagar el frontal.
El frontal es cómodo en la cabeza (tanto con gorra como sin ella) y, a pesar de la levedad del soporte elástico, queda bien fijado en movimiento, algo a lo que, dado el minimalismo del soporte elástico, contribuye mucho el poco peso de la lámpara.
Un soporte elástico, por cierto, muy fácil de ajustar desde las piezas triangulares de la parte trasera.
Disponemos de tres modos de potencia: “Max Power”, “Standard” y “Max Burn Time”, cada uno de ellos con su uso y peculiaridades.
En “Max Power”, los 380 lúmenes de la lámpara ofrecen una iluminación con poco que envidiar a sus hermanos mayores, más que suficiente para moverse rápido por donde sea. Pero la potencia tiene un coste y estamos hablando de una lámpara ligera, con una batería pequeña: esa potencia es efectiva durante las primeras tres horas, a pesar de que ya desde la primera vamos perdiendo un poder de iluminación que, a pesar de todo, se mantiene en niveles operativamente dignos. A partir de la tercera hora, la lámpara pasa a modo de consumo mínimo con una potencia que nos permitirá, a lo sumo, andar.

El modo “Standard”, el más operativo, es un compromiso excelente entre consumo y operatividad, con una primera hora más potente y una posterior pérdida de potencia que se mantiene en niveles operativos para la actividad en las seis horas siguientes, suficiente para pasar una noche en época estival.
Cuando pasamos a “Max Burn Time” entramos en un modo emergencia que, en base a nuestras mediciones, supera con mucho las 60 horas previstas por PETZL (alrededor de 80 horas de trabajo por dos veces consecutivas). Es un modo de emergencia en el que una luz tenue – pero suficiente – nos permitirá avanzar de noche (o ser localizados a distancia) y ahorrarnos un problema llegado el caso o, simplemente, movernos de noche en un refugio, por ejemplo, sin dar mucho la lata al resto de huéspedes.
El frontal PETZL SWIFT LT es el seguro de vida que deberíamos llevar sistemáticamente con nosotros en cualquier actividad al aire libre. Al fin y al cabo, el imprevisto es eso, imprevisto, y son 43 gramos que valen mucho más que su peso en oro si, llegado el caso, tuviéramos que recurrir a ellos. Además, es una excelente opción para aquellas carreras en las que se exige una lámpara de repuesto en el material obligatorio.
El PETZL SWIFT LT es un pequeño – pero efectivo – elemento de seguridad que puede dar la talla como actor principal en algunas de nuestras salidas habituales.

Características generales:
Gama ADVANCED
Uso específico: Actividades a pie (Trail)
Peso comprobado: 43 grs
Potencia: 380 lm
Alcance: 70 mts
Autonomía operativa: 6h en modo standard (100lm con 30mts de alcance)
Autonomía máxima: 80h en modo “Max burn Time” (7lm y 6mts alcance)
Luz roja: Si
Luz trasera: No
Cinta reflectante: Si
Bloqueo: si
Impermeabilidad: IPX4
Texto: Redacción
Fotografía: PETZL / Quim Farrero
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