30-11-2022

TRAIL 100 ANDORRA by UTMB 2022: PRECISIÓN

Segunda edición de una carrera que, de la mano de Iron Man y UTMB, viene a sustituir al que fue, sin lugar a dudas, uno de los grandes eventos de la historia del trail. Una misma base, más medios y un equipo organizativo de solvencia contrastada – que como tal funcionó – marcan el inicio de una nueva etapa del trail en Andorra.

LO ESENCIAL

Nadie puede dudar de las capacidades organizativas de Iron Man o de UTMB, y así lo han demostrado este fin de semana en la segunda edición de la Trail100 de Andorra by UTMB, un evento con una prueba reina de 105 kilómetros que, como todos los que hayan catado el terreno andorrano sabrán, cunden mucho más de lo que aparentan.

Formando parte de un evento mucho mayor bautizado como Andorra Multisport Festival, la Trail 100 Andorra by UTMB plantea cuatro distancias (105 kms, 50 kms, 21 kms y 7,5 kms) a lo largo del fin de semana, de viernes por la tarde (105 kms) a domingo por la mañana (21 kms y 7m5 kms).

Una excelente puesta en escena.

Con puntos revisados a partir de la experiencia del año pasado, esta vez la carrera ha ofrecido recorridos replanteados un poco a la baja y un marcaje prácticamente perfecto, todo ello apoyándose en un equipo técnico formado por gente conocedora del terreno, con experiencia previa y, en muchos casos, pertenecientes al cuerpo de bomberos de Andorra. A ello añadiremos, esta vez sí, presencia de autoridades andorranas y todos los medios necesarios para volver a hacer de Ordino una referencia del trail mundial. Los ingredientes están, sólo falta aportar algunas dosis de corazón a una prueba que, cerca de la perfección organizativa resulta, de momento, un poco fría con el corredor. Y es que el participante en una prueba de montaña valora, y mucho, el trato cercano y la implicación del equipo organizativo con el terreno, con la actividad y, sobre todo, con las personas, sea cual sea su nivel, que la corren. Tal vez por la confluencia con pruebas de otros deportes durante el mismo fin de semana, la capacidad de convocatoria de público en Ordino resulta discreta para la entidad el evento propuesto que, repetimos, tiene casi todos los ingredientes para convertirse en algo grande. Sólo le faltaría, de momento, lo intangible, aquello que hace que un corredor, más allá de kilómetros, desniveles y paisaje, se sienta vinculado a una prueba. La idiosincrasia del mundo del trail es, en ciertos aspectos, bastante diferente de la de otros deportes aparentemente similares. Y no es una cuestión baladí.

Pero la dirección es buena, y Andorra, como territorio, es Andorra, y los que lo han catado saben de qué hablamos: en los libros de geometría andorrana no se considera la horizontal. Y no es una exageración: grandes desniveles, zonas altas, terrenos técnicos, descensos de pesadilla y piedras, muchas piedras son los elementos con los que se configuran los recorridos en el País de los Pirineos. Unos recorridos en los que la relación con el tiempo cambia: los kilómetros pasan más despacio, se cobran más caros.

Zach Miller lideró la prueba desde el principio (Portella de Sanfonts)

A pesar de eso, y desde un punto de vista deportivo, en la prueba de 105 kilómetros el estadounidense Zach Miller voló de principio a fin entrando en meta en 14h20:25, un tiempo muy remarcable en dimensiones andorranas, para una carrera que dominó como quiso de principio a fin adelantándose a todas las previsiones de paso previstas, y más de un cuarto de hora por delante de su inmediato seguidor, Sebastian Krogvig (14h36:43). En mujeres, Ildikó Wermescher cumplió en 19h18:11, cerca de media hora por delante de su seguidora M.Silvina Pérez (19h43:48).

Ildikó Wermescher, sin rival, descendiendo hacia la Vall d’Incles.

Pero más allá de clasificaciones, el fin de semana vino marcado, después de una ola de calor, por las bajas temperaturas en las zonas altas (y no tan altas) a causa de un frío viento que hizo bajar – y mucho – el termómetro en las zonas más expuestas. Corredores con cortavientos e incluso pantalones largos fueron habituales a lo largo de todo el recorrido que ofreció, además, a lo largo de la tarde y sobre todo en la parte final del recorrido (en la zona del Coll d’Arenes) chaparrones cortos y dispersos que, sin representar ningún problema esta vez, podrían hacer replantear la necesidad de algún punto de control orientado a la seguridad en lugares como el Port Dret o el mencionado Coll d’Arenes: una lesión en un episodio de mal tiempo, en alguno de esos puntos y sin asistencia, sería un problema a tener en cuenta.

Coll d’Arenes, uno de los puntos expuestos del recorrido.

Como ya hemos mencionado, a la carrera de 105 kilómetros, se sumaron la prueba de 50 el sábado y las de 21 y 7,5 el domingo. La primera vio en meta a un Ricardo Cherta (5h22:13) en muy buen estado de forma y a una efectiva Àngels Llobera (7h10:37). Así mismo los 21 kilómetros alegraron el domingo a Arnau Soldevila (2h24:23) y a Ariadna Fenes (2h48:33) y la prueba familiar de 7,5 kilómetros se la llevaron Marc Casanovas (46:38) y Raquel López (59:52).

Podéis ver las clasificaciones completas aquí.

En definitiva, un buen fin de semana, para un buen evento, muy bien organizado y que apunta a algo grande. Pero como dice el músico Jordi Savall, “-se puede enseñar todo menos lo esencial”.

Eso hay que sacarlo de dentro.

.GALERÍA FOTOGRÁFICA

 

Texto y Fotografías: Quim Farrero

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