13-01-2026

TRANSVULCANIA 2025: ALGO PARA RECORDAR

Una décimo quinta edición que pasará a la historia de Transvulcania como “la del 25”. Una de esas ediciones que se diferencian de las demás por alguna razón, y en este caso no será precisamente el aniversario…

EL SECRETO ESTÁ EN EL «OUTFIT»

A pesar de que la celebración de quince años es un momento memorable, lo que se mantendrá en la memoria de los que han vivido esta edición de Transvulcania Adidas Terrex serán las duras condiciones climáticas durante la carrera. Un recordatorio de por qué La Palma es una isla verde y exuberante (como dicen en el norte: “el verde no es gratis”).

Una previsión que ya lo advertía (el día anterior las condiciones ya eran significativas) pero que cuesta tomarse en serio en un lugar, las Islas Canarias, muy asociado al “sol y playa”. Aunque La Palma no sea una isla muy “playera”.

Y esta vez (como debería ser siempre) esa previsión había que tomársela en serio y ser muy cuidadoso en la elección del material a utilizar: la carrera fue mucho más dura para aquellos que no tomaron las decisiones correctas en cuanto a material.

Tecnología punta (y efectiva) en la espera para la salida de la maratón.

La lluvia, intermitente y a veces intensa, en la madrugada del sábado, sentó las reglas del juego de una fiesta a la que se añadirían un fuerte viento que puso bajo mínimos la sensación térmica, una espesa niebla que en algunos tramos no lo puso fácil en una carrera que no está señalizada (así de evidente es el recorrido) y unas temperaturas que no suelen asociarse a las Islas Canarias pero que son frecuentes en los sectores centrales más montañosos del archipiélago. La montaña es montaña en cualquier parte, y no olvidemos que en Transvulcania se alcanzan los 2.400 metros sobre el nivel del mar y, lo que es más importante, sin nada más que el océano alrededor.

Minutos antes de la salida de la maratón, un intenso chaparrón avanza el libreto de la función de hoy.

Pocos minutos antes de las salidas de la ultra (desde el faro de Fuencaliente) y la maratón (desde el refugio del Pilar) a las 6:00AM, un corto chaparrón (muy intenso en El Pilar) vino a dar soporte a la fina lluvia que ya caía, y que estaba ahí, como una más en la línea de una salida, la de la maratón, que se hace en cuatro fases y que puso, ya antes de empezar, las cosas difíciles a los que no tuvieron la fortuna de salir en el primer cajón.

Sin comentarios.

A partir de ahí, las dificultades se mantuvieron prácticamente toda la jornada en las zonas medias y altas en un recorrido que la organización decidió modificar en sus últimos kilómetros evitando el paso por el clásico barranco de las Angustias debido al riesgo de riadas, completando así el tramo final entre Tazacorte y Los Llanos de Aridane por asfalto.

Muchos abandonos y caras de sufrimiento sobre todo en los que iban más ligeros de equipaje, en un día en que todos tuvieron que dar lo mejor de sí mismos, aunque la clave – una vez más en estas situaciones – estuvo en el material.

La media tuvo también tiempo suficiente para disfrutar del ambiente…

Pero el mal tiempo no afectó sólo a los corredores: afectó a voluntarios, acompañantes y al transcurso de la emisión en directo de la carrera que vio muy limitada por cuestiones obvias la obtención de imágenes – mal día para los drones – y, en algunos momentos, la recepción de la señal y los datos de carrera. Una jornada difícil para todos en la que unos tuvieron su recompensa, una meta muy trabajada y otros se quedaron sin la oportunidad de completar uno de los recorridos más bonitos del calendario, que ayer se vio muy desmerecido por la total ausencia de sus espectaculares vistas.

Un efectivo Peter Frano gestionó de forma excelente la carrera hasta el final-

La distancia ultra vio en el podio a un Peter Frano que en los últimos kilómetros de asfalto dio el hachazo a un Andreas Reiterer que ya no tuvo fuerzas para responder y que entró por delante de un excelente Fran Anguita que se quedó con la tercera posición. En féminas, Anne-Lise Rousset venció con autoridad en la que declaró que sería su última carrera antes de retirarse. Por detrás, Ekaterina Mityaeva, una corredora curtida que llegó llorando de frío al control del Pico de la Cruz y, a pesar de todo, se plantó segunda en meta, por delante de una efectiva Martina Valmassoi regular de principio a fin.

Las distancias maratón y media maratón, también vieron en qué puede convertirse la montaña en La Palma, pero eso no impidió que en las dos distancias se marcaran tiempos excelentes: 3h43:43 y 4h29:19 en maratón para Raúl Criado y María Teresa Chica respectivamente y 2h11:19 y 2h37:20 para Luca del Pero y una Maude Mathys que entró en décimo novena posición de la general.

En definitiva, un fin de semana para recordar (y aprender a vestirse).

CLASIFICACIONES

GALERÍA FOTOGRÁFICA

 

Texto y fotografía: Quim Farrero

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