01-12-2022

TRANSVULCANIA by UTMB 2022: SISTEMA ACTUALIZADO

Tras tres años y después de haber vivido lo que podría ser el guión de una película mala de serie “B” amenizada por virus letales de alcance mundial y erupciones volcánicas devastadoras, Transvulcania vuelve con importantes actualizaciones en el sistema operativo.

REINICIANDO SISTEMA

Durante el forzado parón muchas cosas han pasado en la isla de La Palma, y una de ellas, la que nos ocupa, es el cambio del equipo organizativo de Transvulcania, esta vez externalizado en UTMB (no, UTMB no ha comprado Transvulcania).

Hay que decir que, como todo aquello que está sometido a la voluntad política, la organización de Transvulcania ha sido objeto de constantes cambios de una edición a otra por razones que, en muchos casos, no han tenido nada que ver con la operatividad, la efectividad y la profesionalidad. Pero eso es algo que el corredor ni ve, ni vive.

La expectativa generada por el actual cambio – la nueva versión del sistema operativo – ha sido mucha, y las críticas, aún antes de ver qué pasaba, han llegado de diversos frentes. Una desconfianza fomentada por la imagen de UTMB en algunos sectores, una marca que para muchos es el ogro del trail, aunque el mundo del trail, guste o no, le deba mucho. Un descontento espoleado (están en su derecho) por el sector político del Cabildo contrario al cambio y por aquellos que sienten que la carrera “ya no es suya”. Pero si consideramos que uno de los puntos fuertes de Transvulcania era el apoyo y entusiasmo de palmeros y palmeras al paso de los corredores, negarles eso a ellos que, en cualquier caso, no son responsables de nada, hace un flaco favor a una carrera que, financiada en gran parte con dinero público, necesitaba racionalizar el presupuesto y los recursos. Porque una de las pocas cosas que los corredores con experiencia en la carrera echaron en falta fue el calor del público en algunos puntos.

Algunos no faltaron a la cita.

Y no nos engañemos, Transvulcania sigue siendo una carrera de La Palma: mi casa sigue siendo mi casa aunque el electricista que venga sea de Chichicastenango.

Algunos de los puntos más criticados han sido la elección de la fecha, como si después de lo vivido hubiera mucho para elegir. Tal vez deberíamos esperar al mes de mayo para una normalización total y poder valorar de forma objetiva. Otro punto criticado ha sido la falta de corredores de élite, una observación tal vez ofensiva para los que sí han venido, entre los que había un vencedor de la última CCC y nombres de la talla de Heras, Clemente, Ausserhofer o Kaspersen por ejemplo. Sólo hay que echar una ojeada a los tiempos en las clasificaciones y ver que Engdahl hubiera ganado en 2019.

Peter Engdahl volando hacia meta (7h10:29)

Es un dato obvio que había menos corredores de élite, aunque la valoración de “élites” tiene, a veces, más que ver con la popularidad del nombre que con sus resultados, pero hay también dos puntos a tener en cuenta a la hora de valor cuantos élites han venido a una Transvulcania “sin élites”: el primero es que dada la fecha, mediados de octubre (una fecha forzada por la circunstancias) para la mayor parte de corredores de esa “élite” es un momento en que se remata la temporada y que, además coincide este año con carreras con una solera del nivel de la Diagonale des Fous, el Festival des Templiers o, incluso, con un mundial en Tailandia en una semana. Y el segundo punto es que con dinero público para proponer ciertas condiciones a un élite, cualquier carrera tendría todos los “élites” que quisiera. Es normal que si no se dispone de esa posibilidad (hay que racionalizar presupuesto y recursos) la carrera dejará de ser tan atractiva para algunos de esos élites.

Uno de los recorridos más espectaculares del calendario.

Con razón para la queja o no, lo que es cierto es que las cosas han funcionado muy bien, a pesar de la escasa disposición de algunos pocos a colaborar y las previsiones agoreras. Transvulcania ha vuelto a ser un excelente escaparate al mundo para La Palma, con corredores contentos y satisfechos, voluntarios entregados hasta el alma en los avituallamientos, y uno de los mejores recorridos del calendario, al cual se han dado un par de retoques para mejorarlo (aún más), como la sustitución de la pista desde el Pilar hasta el Reventón por un bonito sendero en el bosque. Otro punto a favor: la redistribución de los equipos de seguridad optimizando su presencia a lo largo del recorrido, que es una de esas cosas que suele, afortunadamente, pasar desapercibida.

El clásico descenso a Tazacorte, convertido el jueves en un «Challenge Vertical»

El jueves por la tarde daba comienzo la fiesta con el “esprint vertical” (un nombre que, pensamos, le viene mejor que “Vertical Challenge”) que, desde Tazacorte, subía los 250 metros de desnivel del clásico camino empedrado por el que el resto de distancias bajan a la playa y que el francés Maxim Chane se comió en 8 minutos y 45 segundos, nada mal para no ser “élite” según algunos. La desaparición (¿Definitiva?) del KV es otro de los argumentos esgrimidos en contra de la nueva organización. Desconocemos (aunque imaginamos) las razones del cambio, pero en cualquier caso, Transvulcania es lo que es por los 75 kilómetros de la ultra, no por el KV, que no se olvide.

Tras Tazacorte, el Barranco de las Angustias es el paso previo a loe épicos kilómetros finales.

El resto de las pruebas se celebraron sin novedades importantes ni incidencias desde el punto de vista deportivo, con un tiempo clemente y las consabidas – incluso en octubre – altas temperaturas en el sector final del recorrido en los alrededores de Tazacorte: los cuatro últimos kilómetros de Transvulcania son un final para recordar.

Una «llegada en alto» de las que se recuerdan…

El sábado, una hora más tarde de lo que era habitual salía la ultra del Faro de Fuencaliente, mientras que media hora más tarde lo hacía la distancia maratón desde El Pilar en otro de los cambios logísticos del nuevo sistema operativo: los 42 kilómetros partían desde allí y, una hora y media más tarde, una media maratón arrancaba del Roque de los Muchachos para aquellos que quisieron darlo todo en los últimos kilómetros del recorrido: todo el mundo tuvo su meta en Los Llanos de Aridane. Una meta en la que más allá de los resultados obtenidos por los ganadores (podéis consultar las clasificaciones aquí) nos gustaría destacar la actuación de un Miguel Heras que, a pesar de estar a punto de dejarlo en varios momentos durante el recorrido, se trabajó una espectacular segunda posición en una carrera en la que él ya ha probado el sabor de la victoria y que pone la guinda a una temporada espectacular en la que la experiencia ha sentado cátedra.

Transvulcania ha ofrecido, una vez más, un gran fin de semana de trail en un entorno privilegiado, eso no se ha perdido.

Podéis consultar las clasificaciones AQUÍ

.GALERÍA FOTOGRÁFICA

Texto y Fotografías: Quim Farrero

 

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